Evolución y futuro de las energías renovables

Dom, 30/12/2012 - 16:58 -- Expresiona

Con el nuevo siglo ha surgido una conciencia global para proteger el medio ambiente y frenar el capitalismo salvaje que ha traído el milenio.
Diez años atrás en una iniciativa de la Unión Europea y liderada por Alemania se inició el proceso para generar electricidad mediante el uso de fuentes alternativas de generación renovable. Las dos tecnologías que lideraron este proceso de energías limpias fueron la solar fotovoltaica y la eolica.


Antecedentes
Iniciando el milenio la Unión Económica Europea prometía ser la nueva potencia económica. Esta pujanza genera y obliga a un crecimiento sostenible. La superficie limitada de Europa les obliga a un estricto control ambiental. Las posibilidades de generación hidroeléctrica el continente son muy limitadas y es por ello que las principales fuentes de generación son termoeléctricas y nucleares. La energía nuclear sigue siendo la más barata pero la más peligrosa y controvertida, lo demuestran claramente los accidentes de Chernobyl y Japon.
Para el Parlamento Europeo para poder cumplir con las cuotas de reducción de emisiones de CO2 sólo podía optar por el uso de Energías Renovables no contaminantes. En ese momento viabilidad financiera para producir electricidad con esas tecnologías era nula. Los costos de producción eran en ese entonces superiores incluso para el precio final a los usuarios privados o industriales. Así nace la tarifa de venta subsidiada, con precios que llegaron hasta 4 veces el precio de usuario final, aproximadamente 5 veces el precio de venta mayorista.
La burbuja europea de las energías renovables
Las excelentes condiciones financieras para producción eléctrica con Fuentes de Energía Renovables, generan una economía en torno a estas tecnologías. Importantes fondos de inversión empezaron a interesarse en el sector ya prometía una gran estabilidad y proyecciones confiables a 25 años.
Ante este evento surgen los intermediarios - brokers - ellos se encargaron de inflar los precios a las plantas de generación. Las excelentes tarifas subsidiadas por el parlamento hacían posible que para los inversores resultase rentable la inversión.
Fueron cuatro años en donde en Europa se instalaron miles de megavatios, las tarifas fueron bajando y los intermediarios empezaron a perder terreno. Surge entonces una nuevo sector en la industria europea, la Energia Renovable.
La energía eólica fue la que en un principio resultó la más apetecida. La fortaleza radica en su capacidad para producir electricidad 24 horas. Solo era requisito una correcta ubicación geografica en donde las estadísticas meteorológicas garantizaran vientos estables. Los altos costos de los proyectos se compensaba con la tarifa subsidiada y su capacidad de producción 24 horas. Con el tiempo esta tecnología no resultó tan rentable debido a sus costos de mantenimiento.
La avidez y rentabilidad del sector disparó los precios de la energía fotovoltaica. Todas las fábricas de módulos tenían vendida su producción a Europa y en el 2008 y 2009 había que esperar varios meses para que se entregarán los pedidos. Solo en España se construyeron 2.000 megavatios en esos años. La urgencia en España en ese momento fue que se puso fecha límite para construir las plantas, se no construirse y conectarse a la red dentro de ese límite se perdería la tarifa subsidiada que llegó a 0,44 € por kilovatio. El precio de los módulos fotovoltaicos alcanzó los 4,50 € por vatio.
La nueva era fotovoltaica
Los cuatro años de la burbuja de la energía renovable reventó en el 2010 para España. Una burbuja detrás de otra. Primero fue la inmobiliaria 2007-2008 que arrastró a España a la crisis actual y en su camino destruyó la floreciente industria fotovoltaica. Así fue como súbitamente en el 2010 se redujeron las licencias para para la construcción de plantas solares. Pero el mercado de producción ya se había abierto y aparecieron los fabricantes chinos con producciones que superaba cualquier expectativa.
Los cuatro años de la burbuja de las energías renovables en Europa conllevaron un vertiginoso desarrollo tecnológico del cual nos favorecemos hoy dia. Las líneas de producción de módulos fotovoltaicos se hicieron más eficientes lo cual ha permitido una muy importante reducción en los precios, finalizando el 2012 el precio por vatio para los módulos de capa delgada (Thin Film) esta en Estados Unidos en $ 0,84 y € 0,62 en Europa.
En los últimos 5 años Europa representaba el 80% de la demanda global de módulos fotovoltaicos. Finalizando el 2012 la crisis europea ha llevado a recortar los incentivos a la energía solar y esto está favoreciendo la reducción de precios.
Mercados emergentes
Años atrás pensar en generación solar fotovoltaica como una industria era inconcebible, hoy día es una realidad, tan solo se requiere un poco de ayuda de los gobiernos como excenciones en impuestos y esto suficiente para su implementación. De ahi salen los emergentes en Estados Unidos, India y China.
China está desbordando cualquier proyección, en la actualidad su producción energética se está centrando en la energía solar, hace 18 meses el objetivo estaba en 5 gigavatios y finalizando el 2012 se fijó la meta de 40 gigavatios para el 2015.
Energía Solar en Latinoamérica
La presencia de la energía solar en Latinoamérica es aún incipiente, únicamente Brasil y Chile esta tomando algunas iniciativas. El comportamiento global del sector en los últimos 5 años favorecen al uso de la energía solar como alternativa en la expansión de su producción energética.
La importante reducción de los precios hoy día permite que la energía solar sea una industria rentable. Uno de los componentes sólidos en esta tecnología es los tiempos de puesta en marcha. Mientras que una hidroeléctrica de 20 megavatios requiere entre 6 y 8 años para entrar en producción, una planta solar con esa misma capacidad requiere de 1 año y a los 3 meses puede empezar a producir los primeros 5 megavatios.
Otra de las fortalezas de la energía solar es su producción distribuida, lo cual permite ubicar plantas distribuidas geográficamente y establecer sub-redes eléctricas ahí donde la red interconectada no llega.
Latinoamérica es uno de los grandes beneficiados de la burbuja de la energía renovable en Europa, por la reducción de costos y el vertiginoso desarrollo tecnológico que ha motivado.